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jueves, 18 de agosto de 2016

Masaje en los pies

Generalmente estamos acostumbrados a recibir masajes en la espalda y nos olvidamos de los pies, que son una parte muy importante a tener en cuenta a la hora de los masajes.

Al finalizar el día muchas veces sentimos dolor en nuestros pies, claro, eso se debe a que nuestro peso corporal recae directamente  encima de ellos y hay algunos trabajos que consisten en estar las 8 horas o más, de pie.

Cuando te sientas cansad@ y con poco ánimo, qué mejor, que hacer un buen masaje en los pies, veras como inmediatamente mejora tu estado anímico y físico.

Hay tratamientos orientales y occidentales basados en la estimulación por presión de diferentes zonas del cuerpo, como la acupuntura, la digitopuntura y la reflexología.

La reflexología consiste en realizar masajes a los pies para calmar sobre todo tensiones y dolor.

Existen zonas específicas en el pie que representan todos los órganos del cuerpo y al estimular esas zonas manualmente podemos calmar el dolor, facilitar la eliminación de toxinas, prevenir ciertas enfermedades y problemas de la salud.

Antes de empezar con los masajes de pies, se debe tomar en cuenta algunas recomendaciones importantes:

Lavarse bien las manos con agua fresca y abundante jabón neutro antes y después de cada masaje.

Primero debemos remojar los pies en agua tibia-caliente unos 10 minutos.

Secar bien los pies, si te vas a dar tú los masajes, debes sentarte en una silla. Si el masaje es para otra persona, ésta tiene que tumbarse en una camilla o en una cama y le ponemos una toalla debajo los pies.

Aplicamos un poco de crema o aceite en las manos y frotarlas entre ellas antes de aplicar el producto en los pies.

Empezamos a masajear, acariciando  con más a menos presión la parte superior del pie, desde los dedos hacia el tobillo y luego la planta del pie.

A continuación, realizamos movimientos circulares con los pulgares en la planta del pie, desde el empeine hacia abajo y regulando la presión del movimiento, haciendo más presión en zonas como el talón.

Seguidamente sostenemos el pie con una mano y con la otra le giramos en ambos sentidos, 4 veces en cada dirección.

Mantenemos un pie con una mano y con la otra amasamos con el puño, regulando la presión que se aplica.

Posteriormente amasamos los dedos del pie con la yema de nuestros dedos, se empieza por el dedo gordo hacia el dedo meñique, siendo la dirección del movimiento el mismo para cada uno de los dedos, este movimiento, debe empezar por la raíz de cada uno de los dedos aplicando una presión suave hasta la punta de cada dedo.

Cuando hayas terminado de amasar cada uno de los dedos, tienes que acariciar de nuevo el empeine y la planta del pie, cada vez aplicando menos presión.

Al finalizar el masaje en el pie, limpiamos con una toalla la crema o el aceite utilizado.

Repetimos el mismo proceso con el otro pie.

Consejos:

El masaje se debe realizar lentamente para relajarse.

Se debe tener cuidado en las personas que no tienen muy buena circulación en los pies, por ejemplo las personas que tienen diabetes.

Cuando termines el masaje, lávate las manos para evitar una posible infección por hongos.

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